Hace más de 10 años, sentía cada vez más fuerte la necesidad de independizarme y dejar el mundo corporativo para crear mi propia empresa. En ese momento empezó un síntoma que ahora entiendo, pero que en ese momento no relacioné ni tenía idea de que tenía que ver con ese anhelo de independizarme.
Sin ningún motivo aparente, empezaron dolores de cabeza. Al inicio, eran intermitentes y relativamente leves. De esos que uno se toma una taza de café, acetaminofen o dices: "ahorita se me pasa" . Poco a poco, el dolor fue avanzando, en frecuencia y en intensidad, hasta el punto que tal vez lograba calmarlo por la noche, pero amanecía con un dolor tan intenso que casi no podía mover la cabeza.
Fue entonces cuando visité primero a un doctor general, quien me recetó algunas medicinas, pero el dolor no cedía. Decidí visitar a un doctor sumamente recomendado, especializado en migrañas quien me hizo una serie de exámenes, TAC, me indicó que hiciera cambios en algunos alimentos y después de todos los exámenes y cambios... no había nada físico.
No había tumor, ni alergias, ni nada parecido (gracias a Dios!) y el diagnóstico final fue: lo que usted tiene es estrés .
Aunque sabía que el doctor, me había realizado todos los exámenes posibles, me quedé decepcionada. ¿Es en serio... es estrés? Pero es que el dolor no se me quita... y no siento que esté estresada, bueno nada fuera de lo normal. Y la respuesta del doctor fue: busque como relajarse, piense bien si hay algo que la esté estresando porque físicamente no tiene nada.
El dolor seguía y lo que hacía era tomar los analgésicos, y seguía con mi conflicto interno sobre renunciar o no...
Tenía el puesto que muchas personas sueñan: era Directora de Talento Humano en una transnacional, tenía un rol regional para Latinoamérica, un equipo de trabajo excelente, un jefe que era realmente un líder y una gran persona que me apoyaba, excelentes ingresos, viajaba y era muy respetada en la empresa. Entonces... porque irme?
Bueno, porque yo sentía que eso no era lo que quería seguir haciendo y mi cuerpo me lo estaba diciendo, pero no lo escuchaba. Había un desajuste entre mi rol y lo que quería hacer. Cada mañana para mí era cada vez más dificil levantarme e ir a trabajar porque mi cabeza estaba puesta en lo que quería hacer.
Finalmente tomé la decisión, una de las más difíciles de mi vida y renuncié. No fue fácil pero estaba decidida y segura de dar el paso.
¿Y adivinen que?.. sí, el dolor de cabeza desapareció. En serio, se fue!
¿Porque les cuento ésto? No se trata de que renuncien para que se les quite el dolor de cabeza, pero después de estudiar a profundidad el tema por varios años, he entendido que el estrés, esa palabra que todos mencionamos, nos manda señales y síntomas que muchas veces no entendemos. Ahora entiendo porqué el dolor de cabeza era más agudo en las mañanas... justo cuando debía ir a trabajar en algo que ya no quería hacer.
Este es mi caso, pero hay otras razones que detonan el estrés, tales como:
● Modelo demanda-control: este es un modelo de que hablaré más adelante pero que básicamente lo que dice es que el estrés se dispara cuando hay una alta demanda laboral sobre la cual no tenemos control, ni autonomía para tomar decisiones.
● Desajustes persona-ambiente: por ejemplo desajuste entre lo que la persona debe hacer y sus habilidades, que no haya alineamiento entre los valores personales y de la cultura organizacional, falta de reconocimiento o de recursos para sus tareas, expectativas poco realistas.
● Equilibrio entre trabajo y vida personal:Cuando no hay espacio para atender los compromisos personales o al revés, nuestros compromisos personales afectan nuestro trabajo.
● Cultura organizacional y clima laboral: Esto tiene que ver con lo que valora la empresa y su cultura. Si lo que se valora es la consecusión de resultados , sin importar la parte personal y humana o se promueven horarios excesivos o poca interacción social o hay un ambiente hostil.
● Roles laborales: Cuando el rol no está de acuerdo con las habilidades de la persona, o no hay claridad en los roles o indicaciones contradictorias .
● Cambios organizacionales: Los cambios o restructuraciones pueden ocasionar, ansiedad, temor o inseguridad
Yo les he comentado uno de los síntomas que he tenido en un caso agudo de estrés, pero hay otros que les comparto:

¿Entonces.. que se puede hacer?
Lo primero es que cada caso es diferente, sin embargo aquí les dejo algunos tips para que su reflexión:
- Sin duda lo más importante, es no ignorar las señales. El cuerpo habla y cuando el mensaje es repetitivo hay que poner atención.
- Pedir ayuda
- Reflexionar si lo que haces está en concordancia con tus valores y creencias
- Tomar espacios para relajarse y desconectarse
- Tomar decisiones (las que sean necesarias para sentirte mejor)
- Preguntarse si la exigencia es externa o interna
- Preguntarse ¿cuál es el precio que estoy dispuesto a pagar?
- Aunque lo he dicho muchas veces, hacer ejercicio es una de las mejores formas de trabajar el estrés. No se vale el "no tengo tiempo".
- Alimentarse bien . Bien es bien. Comer lo más natural posible, evitar procesados, azúcar, aditivos. Todo esto afecta nuestro cerebro y cómo nos sentimos. En otro artículo profundizaré sobre esto.
- No dejar las relaciones sociales. No son para cuando tenemos tiempo. Son parte de nuestra fuente de energía como seres humanos.
- Hacer pausas para respirar y meditar.
- ¿Todos estos tips son mágicos? Por supuesto que no. Y tampoco funcionan si solo hago una de las cosas. Debe haber un abordaje integral y el primer paso solo depende de cada uno de nosotros.
- ¿Cuál es tu síntoma de que tienes estrés?